Cuidados faciales
Hidratante
Da el agua que necesita cada piel en particular. Cumple la función como el humectante, de conservar la humedad natural de la piel pero además brinda a la misma hidratación porque
contiene un elemento activo muy hidratante (ácido airorinico, urea y surbitol).
Humectar
Da el agua justa que precisa la piel. Cumple con la función de conservar la humedad de la piel. Ponemos una pequeña cantidad del producto humectante en las palmas de las manos y lo distribuimos por todo el rostro y cuello con movimientos ascendentes, que no tienen porque ser circulares. No lo quitamos de la piel.
Tonificar
Este cuidado tiene como principal objetivo estimular la circulación periférica sanguínea y también conservar la elasticidad de los músculos.
Para aplicarlo tomamos discos de algodón y los humedecemos con unas gotas de loción y realizamos los masajes ya conocidos con pequeños golpecitos o tecleo (topicar). No lo quitamos de la piel.
El tónico también cumple la función de retirar el resto de producto de higiene. De todo esto deducimos que higienizar y tonificar son paso que siempre deben ir juntos pues cada uno por separado no cumple su función.
Estos cuidados son para perfeccionar la piel de modo que se preste para una gran maquillaje para lucir la belleza.